El asma bronquial es la enfermedad más frecuente entre la población infantil y la principal causa de absentismo escolar. Los niños asmáticos requieren educación sanitaria y apoyo psicológico para poder desarrollarse física, psicológica y socialmente con total normalidad.

Enseñar al niño asmático a controlar su enfermedad con todas las medidas al alcance de los expertos es el objetivo que la Sociedad Andaluza de Alergología e Inmunología Clínica ha perseguido con la organización de los campamentos de verano para niños asmáticos.

Las localidades de Jabugo en Huelva y de Puerto de Santa María en la provincia de Cádiz, fueron las sedes de los campamentos de verano que durante los meses de Julio y Agosto respectivamente organizó este año la Sociedad Andaluza de Alergología e Inmunología Clínica. En ellos, en torno a 100 niños de entre 8 y 14 años, atendidos por un completo equipo de médicos especialistas en alergología, psicólogos, ATS y monitores de tiempo libre, disfrutan a la vez que aprenden a controlar su enfermedad en plena naturaleza.

Entre los objetivos perseguidos con los campamentos de verano de la Sociedad Andaluza de Alergología e Inmunología Clínica están:

  • Educación sanitaria sobre las enfermedades alérgicas, su prevención y tratamiento a través de charlas y vídeos en los que se explica cómo evitar algunos alergenos, en qué consiste el tratamiento de mantenimiento, y de rescate, cómo actúan las vacunas y los distintos medicamentos empleados y como, con el adecuado cumplimiento de la medicación y/o inmunoterapia se consigue una mejoría de los síntomas y de la calidad de vida.
  • Trasmitirles a los niños conceptos básicos sobre la fisiopatología de las enfermedades alérgicas mediante juegos y murales con los que se familiarizan con las distintas partes del cuerpo que se ven afectadas en la enfermedad alérgica.
  • La adquisición de las habilidades técnicas necesarias para la administración de medicamentos vía inhalatoria de forma adecuada, entendiendo que no basta con hacer el tratamiento sino que hay que hacerlo técnicamente bien. Para ello, los niños deben repetir las técnicas de inhalación en sus distintas fases durante todos los días de campamento corrigiendo cada uno de los errores individuales de los participantes.
  • Animarles a la realización de actividades físicas y deportivas con las que romper los prejuicios sobre la incapacidad del niño alérgico para la realización de deporte. En estas actividades se les enseña cuál es el deporte más conveniente para cada uno sea cual sea su patología.
  • Darles apoyo psicológico para el normal desarrollo físico y psíquico del niño asmático. Para ello es fundamental evitar la autoconsideración de estos niños como incapaces para desarrollar una vida normal. Es necesario que reconozcan las mínimas limitaciones que su patología conlleva y adaptarse a ellas.
  • Y por último, favorecer la comunicación entre niños con la misma problemática alejados del ambiente familiar que, en ocasiones, es sobreprotector, y al contacto con compañeros con similares problemas, entender que no son excepción y aprender cómo otros niños se adaptan a su enfermedad.

 

memoria de campamento – 2003